También conocido como "Internet de los objetos" (loT, por sus siglas en inglés), es un concepto que nació en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y hace referencia a aparatos o dispositivos cotidianos interconectados a Internet que ofrecerán datos en tiempo real. Están ya en el mercado y constituyen un concepto revolucionario para las relaciones entre los objetos y las personas.
Mediante el sistema RFID (siglas de radio frequency identification, es decir, "identificación por radiofrecuencia") se integrará un chip de pocos milímetros en estos objetos que permitirá el procesamiento y la transmisión constante de información. Así, por ejemplo, un frigorífico podrá avisar de la fecha de caducidad de los alimentos que se encuentren en su interior, los inodoros podrán analizar la orina para recomendarnos una dieta equilibrada, las zapatillas de deporte registrarán datos del tiempo que empleamos para correr una determinada distancia y la velocidad con la que la recorremos e incluso el cepillo de dientes nos podrá avisar si tenemos caries.
La tecnología evoluciona constantemente. Antiguamente existía el Internet 1.0 que estaba limitado a especialistas. Después pasamos al Internet 2.0, que nos permitía teclear y hacer cosas sin conocimiento, como crear un blog. Posteriormente el Internet 3.0, una web semántica, personalizada. Ahora el "Internet de las cosas". En breve, todo este tipo de cosas la van a tener los alumnos. Por este motivo, debemos plantearnos qué hacer al respecto. Para ello, en grupos, hemos inventado algunos aparatos y su posible aplicación en el aula. Entre ellos destacaría los siguientes:
-Un bolígrafo con el que el niño escriba en el papel y se refleje inmediatamente en un blog, no sólo letras sino gráficos, dibujos, etc.
-Un sonómetro que mida los decibelios en clase para que con los datos recogidos, los niños puedan hacer tablas y gráficos. Ahí se aplicaría la estadística y se utilizaría el lenguaje gráfico.
-Un plato que pese calorías o un reloj en Educación Física que te informe de las calorías.
-Una silla que calcule el índice de masa corporal.
-Un jersey térmico que se adapte a la temperatura corporal.
-Una botella de agua que informe de los niveles adecuados ingeridos.
-Aplicaciones para medir que se podrían utilizar en diversos lugares y comparar resultados con otros métodos tradicionales de medida o con fórmulas. Se podrían hacer estudios de fiabilidad de la aplicación.
-Conexión entre niños de distintos países a través de Internet para intercambiar formas de medir.
Todos estos aparatos son muy interesantes, pero seguro que se podrían añadir más, ya que las posibilidades son inmensas.
¿Te atreverías a pensar en otras opciones?

Aquí os dejo un video informativo sobre el "Internet de las cosas":
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