¿Cómo podemos definir la estadística?
La estadística no
es solo el conjunto de cifras y gráficos que solemos ver o escuchar a través de
los medios de comunicación. La estadística es una herramienta de
análisis primordial para la comprensión de informaciones, problemas y hechos,
no solo científicos sino de la vida diaria.
¿Dónde encontramos la estadística en la vida
cotidiana?
Las técnicas
estadísticas tienen un protagonismo relevante en prácticamente cualquier
actividad que realizamos en nuestra vida diaria:
·
Cuando nos levantamos y encendemos una
bombilla ha sido necesario previamente un estudio estadístico de la demanda
energética.
·
Para conocer la predicción del tiempo
que hará ese día se aplican métodos estadísticos que determinan la previsión
climatológica.
·
La garantía de la cafetera con la que
preparamos nuestro café ha tenido que pasar por controles de calidad basados en
técnicas estadísticas.
·
La eficacia del medicamento que nos
prescribirá el médico para curar la gripe.
·
Los porcentajes de oferta que nos
aplican en la compra de productos en el supermercado.
·
La determinación del IPC.
·
Lo que pagaremos por un seguro de vida
en función de la estimación de la esperanza de vida, etc.
Y es que en la
actualidad la estadística es una ciencia de aplicación
práctica casi universal en cualquier área del conocimiento. En medicina permite
determinar los efectos de nuevos medicamentos; en psicología ayuda
a calibrar la bondad de los test; en geografía ayuda a la
confección de mapas; en letras aporta información a los
estudios sociolingüísticos; en economía sirve de soporte a los
modelos económicos; la ingeniería hace cada vez más uso de
ella para la mejora de la calidad y la producción; la mecánica cuántica tiene
como herramienta fundamental la probabilidad; en mecánica de fluidos,
en la descripción de modelos termodinámicos complejos; o en la investigación
de mercados, donde podemos encontrar desde las encuestas electorales sobre
intención de voto hasta las orientadas a las preferencias del consumo, de
opiniones políticas o la interpretación de Big Data.
¿Las estadísticas mienten?
Mark Twain decía: “Las estadísticas no mienten, pero
los mentirosos pueden hacer estadísticas”.
La estadística como Ciencia es
una rama de las matemáticas sujeta a los mismos procedimientos propios del
método científico para garantizar su fiabilidad –esta es la razón por la que se
utiliza técnicamente en cualquier área del conocimiento o de la investigación
que necesite contrastar empíricamente los resultados que ofrece–. Su mala
prensa viene determinada por el uso inadecuado de la herramienta –igual que
quien sin saber música pretende ejecutar una pieza de Mozart aporreando un
piano–.
En España, igual que en otros
países, la estadística ha estado en manos de profesionales con escasa o nula
formación en las técnicas y procedimientos específicos de esta disciplina y su
divulgación ha venido dada, en muchos casos, por un uso inadecuado de encuestas
de opinión mal planteadas y peor resueltas en el tratamiento de datos, con
objetivos espurios pero beneficiosos para aquel que encarga el estudio, sin
utilizar la metodología adecuada para permitir que los datos hablen por sí
solos, igual que se hace en su aplicación en un ensayo clínico, por ejemplo.
Por lo demás, esto ha llevado a una gestión de la información basada en la
estadística absolutamente deficiente y sesgada en cuanto a los resultados que
ofrece, y su consecuencia es que la sociedad piensa que no se trata nada más
que de un conjunto de datos que se “manejan y torturan hasta que digan lo que
el cliente quiere demostrar”. Pero, en realidad bien aplicada la estadística es
una herramienta de investigación poderosísima.
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